jueves, 9 de septiembre de 2010

Los Pensamientos Automáticos Negativos

Su cuerpo no sabe la diferencia entre las cosas que usted imagina y las cosas que realmente experimenta. Para verificar esto, usted puede por ejemplo recordar (imaginar) una escena de una película de terror que haya visto, y podrá notar como el ritmo de su corazón se acelera. O al contrario, puede ensayar imaginar que se encuentra en una hermosa playa en un cálido día, disfrutando del sol, y su cuerpo comenzará a relajarse y su respiración desacelerará.
Los seres humanos constantemente estamos hablándonos a nosotros mismos, y el contenido de dicho dialogo interior es generalmente negativo. Solemos engancharnos en un constante parloteo lleno de consejos, deseos, críticas, etc., y luego de habernos dicho algo lo suficiente, terminamos creyéndolo.
Rara vez nos detenemos a cuestionarnos acerca de nuestros propios pensamientos, y nuestras emociones usualmente le hacen el acompañamiento. Los pensamientos muchas veces se nos vuelven “profecías autocumplidas” o “sesgos confirmatorios”.
El primer paso para reconocer sus pensamientos automáticos negativos es identificarlos en situaciones específicas. ¿Tienen un patrón específico?, ¿un estilo?, ¿suelen ser persistentemente exagerados o distorsionan la situación? suele culparse a usted mismo con frecuencia frente a una determinada situación?
La próxima vez que usted este frente a una situación dentro de la cual siente que va a explotar: Pare, respire profundamente, suelte la tensión de su cuerpo, y reflexione: ¿Qué está pasando? ¿Porqué estoy tan estresado? ¿Es esto realmente un asunto “de vida o muerte”? ¿Qué es lo peor que podría suceder en esta situación? ¿Preocuparme solucionará algo? Tome conciencia de cómo estos pensamientos automáticos negativos son con frecuencia exagerados o irracionales. Estos pensamientos automáticos negativos se le llaman dentro de la psicología positiva “distorsiones cognitivas”. Hay muchas clases de distorsiones cognitivas. Las más comúnes son:
-“Todo o nada”: Es cuando evaluamos las situaciones en forma extremo, en “blanco y negro”. Es la base del perfeccionismo, donde cualquier error o imperfección es interpretado como un signo de fracaso total.
-“Sobregeneralización”: Tuvimos una entrevista de trabajo que no resultó en una oferta, y esto nos genera miedo a toda una vida de desempleo.
-“Filtro mental”: Se enfoca en un detalle negativo dentro de una situación, y percibe toda la situación como negativa.
- Tendencia a transformar experiencias que son neutrales o incluso positivas en negativas.
-“Sacar conclusiones”: Puede ser que se anticipe a que las cosas van a resultar de forma negativa, como si usted tuviese “facultades adivinatorias” o asume que alguien está reaccionando negativamente a usted sin verificar, como si pudiese “leer la mente”.
-“Las afirmaciones con “Yo debería”, “El debería”, etc. nos generan resentimiento, presión, y nos desmotivan.
Etc., etc., etc.
Cada vez que usted se haga consciente de que surgen estas creencias irracionales, o pensamientos ilógicos, desafíe estos patrones y “deles la vuelta”, rételos, confróntelos, póngalos en perspectiva, aterrice estos pensamientos y dese cuenta que son distorsiones o exageraciones de la realidad. Al cambiar nuestros pensamientos automáticos negativos estamos cambiando también nuestro estado de ánimo, nuestros sentimientos, así como también nuestra fisiología y comportamiento.

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